¿Qué es la Gestión de la Carrera Profesional?
La GCP es una forma de planificar toda la vida de una persona tanto en sus aspectos laborales o profesionales como en el ámbito privado. Hay una serie de competencias transversales que se pueden aplicar a ambas. Adquirir estas competencias ayuda a mejorar en ambos aspectos.
¿Qué objetivos se persiguen con la GCP?
Planififcar con antelación suficiente los cambios que pueden producirse y prepararse para ellos, bien sea mediante una formación complementaria, bien adaptándose a los cambios bruscos que puedan producirse en la vida de cada persona. Ello supone fijarse unas metas que han de ser realistas, accesibles y medibles, y prepararse para ellas de la mejor manera posible.
¿Supone una carga adicional de trabajo la GCP?
No. Lo que requiere es una reflexión crítica (examinando los pros y las contras) de cada situación y de las que puedan venir (sucedan o no): hay que estar preparado para todo. Ello requiere elaborar una serie de escenarios posibles y planificar la actuación. Esta reflexión puede hacerse de forma individual o compartida (con el cónyuge o la pareja, incluso los hijos) y tomar decisiones lógicas y coherentes con los principios y valores de cada uno.
¿Es difícil gestionar la Carrera Profesional?
Requiere su tiempo y, a menudo, la ayuda de una persona ajena que vea las cosas desde fuera. Esta persona puede ver oportunidades que uno no ve ni se le habían ocurrido. A veces requerirá una cierta dosis de heroísmo para enfrentarse a situaciones complicadas, en vez de emplear la táctica del avestruz. Planificando las metas, teniendo en cuenta las dificultades que puedan surgir en el camino para alcanzarlas, se consigue una mejor adaptación a las circunstancias presentes y un conocimiento de lo que será necesario para conseguirlas.
¿Qué pasa si pierdo mi empleo?
Se entra en una dinámica diferente, que es necesario manejar con cuidado. Pasado el período de "duelo" (inevitable pero minimizable -no se debe pensar que la culpa es de uno mismo: hay un montón de circunstancias que llevan a las empresas a despedir a sus empleados) debe afrontarse la nueva vida como un reto. A medida que aumentamos en edad aumentan nuestros conocimientos y nuestra experiencia. La experiencia es esa señora coja y vieja que llega siempre tarde a todas partes; pero una vez llega, se mantiene allí firme. Esta riqueza en experiencias profesionales y personales constituye nuestro mejor capital y debe ser explotado. Es cierto que requerirá cambios en nuestras vidas, que puede haber tiempos muy difíciles, que el desánimo puede cundir, pero si nos fijamos nuevas metas, y trabajamos a fondo para lograrlas, el panorama cambia radicalmente. Esta es una de las muchas facetas de la GCP.
¿Qué pasa si tengo problemas familiares que afectan a mi trabajo?
Hay que poner en marcha las competencias transversales y distinguir entre familia y trabajo. Se debe aplicar la máxima de Lao-Tze: "cuando como, como; cuando duermo, duermo". Olvidarse de los problemas en el trabajo y olvidarse del trbajo cuando estamos en familia. Esto no es siempre fácil y requiere un gran esfuerzo de voluntad. Sin embargo hay problemas de los cuales no podemos zafarnos (por ejemplo, el cónyuge está enfermo y requiere nuestra atención). Hay que tener el valor de presentarlo así a la empresa, quizá renunciar a una parte de nuestro sueldo; pero, por encima de todo, plantearse la nueva situación como un reto, una dificultad a superar. Puede ser necesario cambiar todos los proyectos de futuro. La vida es como una rosa, con una flor muy hermosa y unas espinas que pinchan de mala manera. Por ello es necesario estar preparado para los cambios. ¿Planificar? Sí, pero a medio plazo y en este caso a corto plazo. La GCP también contempla estos aspectos.